Artículo de opinión de Carlos León Roch
El 9 de junio La Rioja celebra el cuadragésimo aniversario de constituirse como tal, desapareciendo la antigua Diputación Provincial al convertirse en Asamblea Regional, con los poderes legislativos y ejecutivos que la Constitución de 1978 le confiere.
Es una C.A. histórica, donde arranca el idioma común, a través del monasterio de San Millán, y patrimonio Histórico de la Humanidad , declarado por la UNESCO…
En su pequeña extensión, y los pocos habitantes (unos 300.000) tiene señalizados dos territorios bien diferenciados: la Rioja Alta, vinculada a la alavesa; y la Baja, rural.
La mayor parte de sus 174 municipios solo están poblados por menos de 500 hb. en progresivo proceso de concentración en torno a Logroño. El propio Logroño- la capital- tiene solamente unos 151.000 hb. ..y depende religiosamente de la Diócesis de Calahorra, segunda ciudad…con 24.000 hb.
La Rioja, al margen de su reconocimiento internacional por sus viñedos y su historia medieval, ha sabido descubrir y conservar varias “ignitas” ( huellas de dinosaurio), gran atractivo arqueológico universal.
Y la ciudad de Logroño, la capital de la comunidad autónoma uniprovincial de La Rioja pudo tener la tentación de unir su nombre a la denominación regional. No habría tenido dificultad, al ser la capital y la población más habitada…Pero se impuso el sentido común y la vinculación con esas 173 pequeñas poblaciones “extra logroñesas”, también genuinamente navarras.
Y todos – los 174- se sienten unidos en la misma empresa regional común, riojana… Y no solo ”logroñesa”. Sí, enhorabuena C.A. La Rioja en el 9 de Junio, a los 40 años de su constitución