sábado, marzo 2, 2024

La ópera “Ainadamar”

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Un artículo de José María García de Tuñón Aza

Leía hace poco en la prensa un artículo sobre la ópera en general cuando me tropecé con el nombre de «Ainadamar» que, significa en árabe, según decía el artículo, «Fuente de las lágrimas». El compositor de esta ópera es el argentino Oswal Golijov, que decidió intercalar el libreto lorquiano del dramaturgo americano David Henry Hwang, retocado por el también estadounidense Peter Sellars, con la poesía del propio García Lorca, concretamente Divan del Tamarit, que a terminación con estos versos: Por las ramas del laurel / van dos palomas oscuras. / La una. era el sol, la otra la luna / “Vecinitas”, les dije, / “¿Dónde está mi sepultura?” / “En mi cola”, dijo el sol. / “En mi garganta”, dijo la luna…Estrenada en España en varias ciudades, relata la amistad entre el poeta y su musa Margarita Xirgu.

El tema lorquiano me llamó la atención y busqué en Wikipedia para conocer más detalles de esta ópera. Pero grande fue mi asombro cuando pude leer una de las acusaciones más falsas de nuestra reciente Historia, aunque desconozco si está sacado del libreto o, simplemente, salió de la mente perversa de quien reprodujo estos párrafos: «El ensueño es roto por la llamada de Ramón Ruiz Alonso, el falangista [sic] que ordenó el arresto de Lorca, ejecutado en agosto de 1936». Y más adelante, el maligno que escribió que Ruiz Alonso era falangista, añade: «Nadie sabe los detalles de la muerte de Lorca. Margarita [Nelken] tiene una visión de hora final: el oportunista Ruiz Alonso arrestando a García Lorca en Granada». Anteriormente el funesto autor de estas líneas había escrito esta frase: «…la oposición de García Lorca a la Falange Española…». El embuste de «Ruiz Alonso, el falangista [sic]» la han propagado varios indocumentados, entre ellos el compositor Israel López Estelche, quien llegó a escribir: «El punto culminante de la representación metonímica de España en Ainadamar -hay que pensar que esta obra fue estrenada en EE. UU.- es la característica del falangista [sic] Ramón Ruiz Alonso a través de un cantaor»

En primer lugar, hay que manifestar que Ramón Ruiz Alonso jamás perteneció a Falange, pero sí fue parlamentario de la CEDA. Esto se puede comprobar en cualquier libro de historia que hable del asesinato de García Lorca. Para probar lo que escribo, recogeré algunas opiniones de personas que han ocupado de este tema. Comienzo, pues, con el hispanista y socialista Ian Gibson que en unas declaraciones al periodista Antonio Astorga en el diario ABC, 21 de septiembre de 2001, le dice: «Mire, si José Antonio Primo de Rivera hubiera estado en Granada, a Lorca no le matan. Porque Primo era un hombre con cultura, un poco poeta y con él se podía razonar. Yo hasta le tengo cierto cariño». El mismo autor que sabía cómo sabía que Lorca estuvo escondido y protegido en casa de los falangistas, hermanos Rosales, cuenta en su libro El asesinato de García Lorca, refiriéndose a uno de los Rosales, el que era un excelente poeta: «Lo cierto es que Luis Rosales estuvo en peligro de ser también muerto a consecuencia del asunto de Lorca».

José Antonio y todos los falangistas, menos esos que, como escribió el poeta Luys Santa Marina, «vinieron después, cuando el sol doró el agosto, cuando ya había una ancha y segura calzada que unía el pasado y el porvenir de la Patria, hecha con huesos de Caídos, de nuestros caídos», sintieron gran admiración por García Lorca, incluso hay quien escribió que José Antonio quiso que Lorca fuera el poeta de Falange. Jesús Cotta en su libro Rosas de Plomo, trascribe unas palabra que Serrano declaró en El Universal gráfico de Méjico: «…muchos amigos de Lorca eran falangistas y, en realidad, su muerte fue para la Falange doblemente trágica: porque venía a convertir a Lorca en bandera del enemigo, ¡y con qué impiedad la usó este como bandera, y porque ella misma perdía un cantor, el mejor dotado, seguramente, para cantar aquella ocasión -única- de regeneración española revolucionaria que la Falange soñaba…». . Y de este sueño ya todos sabemos lo que pasó más tarde. Una vez derrotados los rojos, el bando nacional derrotó a los azules.

Esa admiración de José Antonio por Lorca también la ha reconocido Francisco, el hermano del poeta, en su libro «Federico y su mundo» cuando cuenta que, gracias al fundador de Falange, el poeta recibe una subvención que esperaba para su teatro La Barraca: «La subvención pudo ser salvada, se dice que gracias (y es posible) a la intervención del fundador de Falange, José Antonio Primo de Rivera, ferviente admirador de Federico». Y termino con unas citas del falangista Dionisio Ridruejo, cuando era director general de Propaganda, hace del cedista, no falangista, Ruiz Alonso. Dice que entre el personal heredado se encontró con el nombre del diputado obrero (de la CEDA) por Granada, Ramón Ruiz Alonso. «Como todo el mundo sabe, este hombre ha sido el jefe del grupo armado que detuvo a García Lorca en casa de la familia Rosales donde se había refugiado». A continuación, en su Casi unas memorias, Ridruejo sigue escribiendo: «Acabo de tomar posesión de este servicio y veo que usted sigue en él. Quiero decirle con toda claridad que no deseo su colaboración y que por ello doy por presentada y aceptada su renuncia. La razón es simple. Usted ha participado en la muerte de Federico García Lorca en Granada, una de las más lamentables e injustas que se han producido en esta guerra. Yo no soy un juez y no entro ni salgo en la responsabilidad que a usted le toque, pero no quiero tenerle a mis órdenes y considero que esta es la primera vez y última vez que tengo relación con usted».

Esta es, la verdadera historia de este individuo, Ruiz Alonso, que nunca perteneció a Falange y que, Wikipedia y otros chapuceros, han falsificado su procedencia política.

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